InnovaciónFuturo de la impresión 3D

Para entender el futuro de la impresión 3D debemos entender primero su pasado y su situación actual.

No hace falta echar la vista muy atrás para encontrarnos con los inicios de la impresión 3D, pues estos se remontan a hace cuarenta y cuatro años, cuando en 1976 se inventó la impresora con inyección de tinta, pasando en poco tiempo a desarrollarse la impresión con materiales.

En la actualidad, la impresión 3D tiene una infinidad de aplicaciones en casi cualquier campo de nuestras vidas.

Es una gran ayuda para obtener prototipos en todo tipo de proyectos industriales a un coste muchísimo más bajo.

En medicina nos sirve para crear prótesis dentales, por ejemplo, y en Colorado se creó un brazo acrobático totalmente funcional y de gran calidad por sólo 500 dólares, un precio 160 veces más barato que construyéndolo por los medios tradicionales.

Por otro lado por todos es conocido la gran aportación de la impresión 3D en la pandemia del COVID-19.

En arquitectura se usa para maquetas, mobiliario, etc. Ofreciendo a los arquitectos la opción de ver si sus cálculos se traducen en estructuras sólidas y seguras con mucha más facilidad y en menos tiempo.

Para alimentación, uno de los usos más curiosos de la impresión 3D es la creación de pasteles de chocolate o la impresión de bases para pizza, entre muchas otras cosas.

Estos son solo algunos ejemplos de lo que la impresión 3D es capaz de hacer actualmente. Sin embargo, esta tecnología aspira a ser mucho más relevante en un futuro no muy lejano. Veamos cuales son algunas de las aplicaciones que se están estudiando para el futuro de la impresión 3D.

 

EL FUTURO DE LA IMPRESIÓN 3D

La tecnología de impresión 3D parece estar llamada a ser la próxima gran revolución en fabricación. De hecho, ya hemos visto la gran variedad de aplicaciones que tiene en la actualidad.

Para hacernos una idea de todo lo que está por venir en un futuro cercano, la NASA planea que los astronautas puedan imprimirse su propia comida en el espacio, mejorando así sus opciones alimenticias durante las misiones espaciales.

La ESA (Agencia Espacial Europea) está planeando una Estación Lunar construida mediante la impresión 3D, utilizando como materia prima las rocas lunares.

A nivel clínico el futuro de la impresión 3D parece marcado por la capacidad de crear órganos completamente operativos capaces de sustituir a los órganos reales en caso de que sea necesario, así como prótesis de casi cualquier parte del cuerpo, incluyendo la piel.

Viendo esto queda claro que en el ámbito profesional esta tecnología ha llegado para quedarse. Sin embargo, cada vez está más presente en nuestras casas, entrando a formar parte de forma progresiva en nuestro día a día. Las impresoras 3D para uso personal pueden encontrarse en el mercado por precios muy asequibles para la mayoría de la población y todo apunta a que esta tendencia seguirá mejorando en los próximos años.